Como hice disfrutar a mi suegra



La guarrilla de mi suegra nunca probó lo que es un buen rabo, y es que solo había follado con su marido, desde que tenía 16 años estaba saliendo con él y nunca había estado con otro hombre, pues cuando me la cojí y le hice sentir lo que era un buen polvo y le metí mi polla de 23cm dentro de su coño pensaba que se iba a romper por la mitad, no podía parar de gritar y de disfrutar mientras yo no paraba de empujar para que sus grandes tetas le votaran, cada vez que lo hacían yo me ponía más y más cachondo hasta que terminé en una gran corrida encima de los pechos de mi suegra y así fue su primero experiencia con una gran polla negra y creo que no va a ser la última porque la carita que se le quedó al terminar de follar así me lo decía.

Incesto: