El abuelo la tiene demasiado gorda



Mi abuelo tiene la verga más grande que nunca vi y como soy un poco guarra no pude con la tentación de catar esa gran polla dura. Al principio no me sentía demasiada cómoda pues aunque la situación me daba mucho morbo pero claro era mi abuelo el que me estaba besando todo mi cuerpo. Empezó por el cuello y fue bajando por mis pechos, hasta llegar a mi vagina, luego fue cuando me separó las piernas y me comió la concha hasta que me hizo sentir tan bien conmigo misma que solo pensaba en ser penetrada por su inmensa verga gorda. Me puse a cuatro patas y me dio tan fuerte por detrás que creo que me vine tres o cuatro veces en el mismo polvo, algo que nunca me había ocurrido antes, fue un incesto genial.

Incesto: