La pendeja de su prima le come la pija



Los chicos jovencitos que tenemos una prima un poco menor que nosotros, realmente no sabemos la suerte que tenemos. Cuando ya de joven a mi y a mi prima se nos empezaron a levantar las orejas tuve la fortuna de que yo y mi prima podíamos jugar a lo que se llamaba los médicos, pero ambos sabíamos que lo que realmente queríamos era meter mano el uno al otro. Yo recuerdo como la registraba, le subía las manos por las piernas hasta llegar a su lindo culo, le pasaba las manos por encima de sus nalgas apretando con fuerza, y luego deslizaba las manos hasta sus pechos, y volvía a frotar mis manos sobre ellos, luego era ella la que me lo hacía a mi y puedo recordar como se detenía en mi paquete, que por ese entonce ya estaba duro y me lo frotaba y agarraba sin parar. Hoy en día mi prima aun me la chupa y aquí se puede ver.

Incesto: