La rubia e mi tía se baja al pilón



La esposa de mi tío es una verdadera milf, una mujer de casi cincuenta años pero que sigue siendo una mujer de muy bien ver, un a mujer que cuando se viste y se arregla ningún hombre puede dejar de mirarla, por eso cuando me empezó a comer mi polla sentí que algo grande me estaba ocurriendo, mi tía me comió la verga y eso me hizo sentir realmente especial en un día como hoy. Me senté en una silla en medio del comedor, ella empezó a dar vueltas, a tocarme el pecho a refregarme con sus pechos hasta que me bajó los pantalones y luego los calzoncillos, luego apareció mi polla que no estaba dura pero que poco duró, porque cuando se la puso en la boca empecé a notar como mi verga crecía y crecía y pensé que me iba a estallar porque la notaba durísima y en cada mamada de mi tía aun se me ponía más caliente hasta que saqué toda mi leche y me corrí en la boca de mi tía.

Incesto: