Mamada de mi sobrina la del pueblo



Nunca pensé que las pueblerinas supieran tanto de sexo como mi sobrina, una chica muy íntegra, pulida, limpia que nunca me había hecho pensar en nada impuro cuando la había visitado en la casa de mi hermano en el pueblo. Ya ella es mayorcita y para unas vacaciones de verano la invité un par de días a mi piso de la ciudad, vaya con la niña, quién lo hubiera dicho, fue uno de los fines de semana más largos de mi vida, solo llegar ya me empezó a tirar los trastos, se quitó sus pantalones y se puso una minifalda bien ajustada hasta que consiguí lo que quería agarrar mi polla entre sus dientes, y pegar la chupada de su vida, ahora bien me terminé viniendo en su boca y fue una de las mejores mamadas que me han pegao en mi vida, vaya con mi sobrinita

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