Mi Padre me come la concha



Hombre maduro de pelo blanco le sube la falda de su hija de 35 años y le aparta las bragas para acaramarse a su vagina y empezar a lamer su peluda concha. Esta estupenda mujer se toca las tetas y se chupa los dedos mientras ve a su padre como le está mamando el coño. El placer que siente es tan fuerte que se le empieza a caer el flujo vaginal por entre las piernas porque se viene mientras su papá le lame su vagina y le penetra con un par de dedos, primero más lento y después a mayor velocidad para que ella tenga un mayor disfrute. Una vez el excelente trabajo oral de este caballero maduro ha terminado es su hija que le corresponde con una excelente comida de polla que deja al hombre anciano anonadado y fuera de sí.

Incesto: