Mi tía es una mujer madura pero muy caliente



Mi tía es una mujer muy ardiente pese a su edad, se quedó viuda hace varios años y no se le ha conocido ninguna otra relación desde entonces, a veces voy a comer a su casa para que no se sienta tan sola. En esta ocasión después de comer me fui a echar un rato la siesta y mientras estaba dormido mi tía entró en la habitación y me despertó. Llevaba una ropa muy sensual y me empezó a acariciar mi pene, no me lo podía creer, mi tía quería coger conmigo, yo no estaba por la labor no me atraía nada, pero después de estar hablando un buen rato y de empezar a tocarme mi rabo la cosa cambió y terminé cometiendo incesto. La verdad no me lo pasé nada mal pero después de eso tuve remordimientos varias semanas y aun ahora me cuesta volver solo a casa de mi tía.

Incesto: