Yo y mi mama queremos hacer un trío



Mi mama está un poco calenturienta y me empieza a provocar para que yo también me ponga, pero el caso es que no tenemos a ningún hombre, por lo que ella propone que llamemos a unas pizzas y nos follemos al mensajero, así lo hacemos. El chaval al principio está un poco acojonado, pero cuando le empezamos a comer la polla, se entona y poco a poco va cojiendo confianza hasta el punto que nos acaba metiendo un buen polvo en un trío entre yo y mi madre. Al final este hombre termina viniendose encima de nustros pechos y se va a trabajar más feliz que una perdiz.

Incesto: